Es
natural, que las ciencias de la educación han venido manejándose sobre cambios
o permutaciones desde las distintas teorías del aprendizaje. Algunos teóricos habían
acentuado la importancia de establecer un plan curricular determinado, donde se
incluyera las áreas e informaciones que pudiesen ser consideradas como
fundamentales para un joven aprendiz, en cualquier etapa de su escolaridad. Ahora
bien, desde hace ciertos años se han venido reformulando los conceptos en educación
formal, donde se precisa en este caso, el término de “Learning by doing” o “Aprender haciendo”, conocida y apoyada metodología
de aprendizaje, que tiene como propósito principal el logro de procesos de
aprendizaje con evidente calidad, basados en la experimentación y puesta en práctica
de los conocimientos, para viabilizar un empoderamiento real de la información que
es trabajada en las aulas y escenarios de clases.
Aprender
haciendo tuvo sus raíces y orígenes desde las teorías constructivistas, donde
puntualmente, se hacía mayor hincapié en los aprendizajes y no tanto en los
métodos de enseñanza como tal. Muchos son los autores y expertos que sostienen
que, la mejor forma de aprender algo es cuando el individuo puede hacer las
cosas personalmente, dado que no es suficiente con aquello que se dice o se
muestra.
Dentro
de la metodología educativa Aprender haciendo, la educación por sí misma se
totaliza en una planificada práctica y experimentación de los saberes, como
foco hacia la competitividad de quien estudia. Cuando los propósitos de una
determinada materia se estructuran pensando en las competencias procedimentales
que el estudiante pueda desarrollar en dicho estudio, entonces el aprendizaje
se hace más rico y se estampa en la mente del educando a través del tiempo; en
este sentido, las competencias procedimentales precisan la vinculación del
aprendiz con el medio real, con las necesidades del contexto, las situaciones
presentes en el campo de acción y en las exigencias del mercado ocupacional al
cual se enfrentará en eventos futuros, esta es la razón por la que, en las
asignaturas o materias impartidas por las instituciones y centros educativos,
los docentes y directivos deben tener en cuenta las características o
condiciones del medio real, para la aplicación de saberes, búsqueda de información
real, experimentación por parte de los estudiantes en los procesos asociados
con su disciplina, hacer comprobación de hechos, tomar muestras, modificar
cosas, simular eventos, ensayar y errar, para poder aprender con significancia
algo.
En
la entrevista realizada al investigador en Inteligencia Artificial y teórico
del aprendizaje cognitivo Roger Schank, el entrevistado manifestaba que el Aprender
haciendo se basa en una educación que equivalga a la práctica de conceptos y
experiencias resultantes, por parte de los estudiantes, pero que sin embargo,
las escuelas verdaderamente no proceden de tal manera, la educación en general
se ha mantenido en un estándar donde el profesor organiza la información y
explica aquello que él cree que es relevante en la disciplina que administra;
de esta forma, Schank exponía además, que el sistema educativo no se ha
cambiado y que las escuelas quizás no están al tanto de cómo enseñar dentro de
este paradigma práctico.
Desde
luego, el docente tiene en este contexto, un rol cardinal como estratega para
llegar al estudiante que atiende, tratando de establecer un nexo conector entre
los saberes impartidos y los procesos prácticos que le permitan evidenciar lo
que los textos y referencias explican, manejando teoría + práctica en el tiempo
efectivo que es trabajado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario